viernes, 29 de abril de 2011

Vuelve el terror integrista


Las autoridades marroquíes han asegurado que siguen todas las pistas, incluidas las de Al Qaeda, en el atentado cometido este pasado Jueves en el celebre Café Argana, situado en la plaza de Jemaa el Fna, el corazón turístico de Marrakech. Aunque todavía es pronto para establecer una autoría, los indicios apuntan a sectores integristas claramente contrarios al proceso de reformas políticas que se ha iniciado en Marruecos.

La policía marroquí baraja la opción de que un terrorista suicida hubiera detonado el explosivo en el interior del café o de que un joven hubiera dejado una mochila dentro del local y lo hubiera abandonado antes de la explosión, lo que causó la muerte de 16 personas. Resulta más que evidente el intento de desestabilización de un país que hasta la fecha se presentaba como uno de los más seguros dentro del mundo árabe y destino turístico de primer orden.


Creo que lo primero que se impone es reestablecer la confianza en la industria turística, vital para la economía de Marruecos, aunque sin duda el impacto que esto ha supuesto en una ciudad como Marrakech ha sido brutal. De momento cualquier precaución es poca y ya el gobierno francés ha recomendado que se "extreme" la vigilancia si se viaja a Marruecos.

Las condenas internacionales ante tan bárbaro atentado han sido inmediatas por parte de la Unión Europea, la vecina Argelia y el principal movimiento islámico marroquí Justicia y Desarrollo, el cual ha emitido un comunicado en el que afirma que "condenamos este acto bárbaro sean quienes sean los responsables y reafirmamos nuestro rechazo a todas las formas de violencia".

No cabe duda que estamos ante un duro golpe asestado por aquellos grupos fundamentalistas que no quieren que nada cambie en el mundo árabe. Es el momento de combatir a estos grupos terroristas con dureza, detener a los culpables y condenarlos a la máxima pena existente. De la firmeza con la que actuemos dependerá que las reformas democráticas que se han iniciado puedan llegar a buen fin y sobre todo que Marruecos no se convierta en un polvorín que amenace la estabilidad de la zona.

jueves, 28 de abril de 2011

El viento y el león


Inauguro la sección de cine con esta preciosa película que acabo de ver y que me ha encantado. Para los que les gusten las películas de aventuras, sin duda con esta van a disfrutar.

TÍTULO ORIGINAL The Wind and the Lion
AÑO 1975
DURACIÓN 119 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR John Milius
GUIÓN John Milius
MÚSICA Jerry Goldsmith
FOTOGRAFÍA Billy Williams
REPARTO Sean Connery, Candice Bergen, John Huston, Brian Keith, Steve Kanaly, Geoffrey Lewis, Vladek Sheybal, Deborah Baxter, Nadim Sawalha, Roy Jenson, Jack Cooley, Chris Aller, Simon Harrison
PRODUCTORA Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
PREMIOS 1975: 2 nominaciones al Oscar: Mejor banda sonora, sonido
GÉNERO Aventuras. Drama. Acción.








SINOPSIS

A principios del siglo XIX, El Raisuni, jefe de los bereberes, secuestra en Tánger a una bella viuda estadounidense y a sus hijos para pedir una fuerte recompensa. Este hecho desencadena un conflicto diplomático en el que se verán involucrados el gobierno americano (Theodore Roosevelt: 1901-1909), tropas alemanas y diversas facciones del sultanato de Marruecos...
CRÍTICAS
"Preciosa película" (Carlos Boyero: Cinemanía)


Aquí dejo los enlaces (Unir con hjsplit):

martes, 26 de abril de 2011

Doble vara de medir


Asistimos estupefactos a la sanguinaria y salvaje represión que está llevando a cabo en Siria ese tirano llamado Bashar al Assad, para la cual, además de la policia, ha sacado al ejercito y los tanques a la calle. Se habla de casi 50 muertos en las últimas manifestaciones aunque la información sale con cuenta gotas. Resulta sangrante la tibieza con la que EE.UU. está tratando el tema cuando se compara con su postura de fuerza, más o menos matizada, en Libia. Pero esta posición tiene sentido cuando se analiza cual es el papel que juega Siria en el tablero del Oriente Medio.

A Washington no le interesa de ninguna de las maneras que caiga el régimen Sirio por el peligro que para la estabilidad regional podría significar un potencial vacío de poder. Tengamos en cuenta el tutelaje que en la práctica ejerce Siria sobre su vecino Líbano y la especial relación de aliados que mantiene con el régimen iraní de Ahmadineyah. Además, el caso de Siria es de una complejidad muy grande, porque están en acción muchos factores, entre ellos el de Hizbolah, en referencia al grupo extremista islámico que está permanentemente enfrentado a Israel y que en 2006 fue la causa de los bombardeos israelíes contra Líbano. Por eso, más que el futuro del sistema político interno y del grado de libertad del que disfruten los sirios, lo que más preocupa en Washington es la redefinición de los equilibrios en la región que implicaría un cambio de mando en Siria.


Varios países, entre ellos Francia, Alemania, Reino Unido y Portugal están reclamando en la ONU una condena de los actos de violencia en Siria y una investigación independiente. El asunto es complicado, no obstante, por la oposición de Rusia y China -miembros permanentes del Consejo con poder de veto- ya que ambos Estados consideran que la ONU está interviniendo 'demasiado' en la zona. Políticos de ambos países han criticado la intervención multinacional en Libia en las últimas semanas. Dado que EE.UU. solo está dispuesto a imponer sanciones económicas al régimen sirio, puedo adelantar que Assad tendrá las manos libres para seguir reprimiendo a la población y dará la razón a los que dicen que existe una doble vara de medir según interese o no la intervención militar y en según que sitios.


Y mientras tanto, Los Reyes de España y Zapatero reciben con todos los honores a otro dictador, El Emir de Catar y una de sus esposas (la más guapa por supuesto) ya que las otras las habrá dejado en el palacio. Espero que después no tengamos que arrepentirnos de tantos agasajos como se hizo con Gaddafi en su momento. Pero claro, como El Emir viene a dejar dinero entonces todo vale…

domingo, 24 de abril de 2011

La Sábana Santa de Turín


El Sudario de Turín —también conocido como la Síndone de Turín, la Sábana Santa o el Santo Sudario— es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión. Se encuentra ubicado en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista, en Turín (Italia). El sudario mide 436 cm × 113 cm.

Pese a que algunos teólogos e historiadores sostienen que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro y que el rostro que aparece es el suyo, la Iglesia Católica no ha manifestado oficialmente su aceptación o rechazo hacia el sudario. En 1988 se efectuó una prueba de datación por radiocarbono con pequeños fragmentos del sudario. Los laboratorios de la Universidad de Oxford y la Universidad de Arizona determinaron que la Sábana Santa data de la Edad Media, entre 1260 y 1390 (±10 años). Con una fiabilidad del 95%, y que fue publicada en la revista científica Nature. Dicha datación corresponde cronológicamente con la primera aparición histórica documentada; lo que fortalece una explicación científicamente coherente en la que la creación de la pieza se habría producido en los años inmediatamente anteriores a esta primera exhibición pública de 1357.


Pese a que la ciencia ha demostrado la falsedad del lienzo, estamos ante una reliquia venerada por millones de católicos del mundo y esto es lo verdaderamente relevante. Los creyentes ven reflejada en ella su espiritualidad y el verdadero sentido de sus creencias y eso trasciende el hecho de que la sábana sea una mera falsificación del siglo XIII. Creo que era Voltaire el que decía que “si se unieran todos los trozos de madera que se dice pertenecieron a la cruz de Jesucristo se formarían más de 100 cruces”. Probablemente tuviese razón y la mayoría de reliquias son falsas pero para el auténtico creyente eso pasa a un segundo plano y lo único que ve en la imagen de Jesucristo plasmada en ese lienzo es la reafirmación de su fe y un acicate a seguir con sus convicciones religiosas. Ya que este es un blog crisol, desde aquí mi sentido homenaje para los católicos en este Domingo de Resurrección. Va dedicado para ti, Carlos.

sábado, 23 de abril de 2011

El Cuarto Real de Santo Domingo


Pese a ser uno de los monumentos más olvidados, estamos, ante uno de los pocos testimonios de arquitectura residencial del siglo XIII en Granada y, sin duda, uno los exponentes capitales del arte Nazarí, precursor en muchos aspectos de las formas arquitectónicas que se emplearon en La Alhambra, Comares o El Generalife.

El Cuarto Real de Santo Domingo es un antiguo palacio de época almohade (Dar al-Bayda), ubicado junto a la cerca que cerraba el barrio de "Rabad al-Fajjarin", en la Granada musulmana. Estaba localizado en la llamada Huerta Grande de Almanxarra que comprendía un área de huertas con un jardín y diversas edificaciones entre las que destacaba una qubba o salón de protocolo, ubicada dentro de un torreón de la muralla del Arrabal de los Alfareros. Este palacio servía a los Reyes musulmanes para recogerse en él los días del Ramadán. Perteneció a las reinas moras, a las que lo compraron los Reyes Católicos, que lo cedieron al Convento de Santa Cruz y, desde el siglo XIX, pasó a ser propiedad particular. En 1990 el Ayuntamiento de Granada adquirió la propiedad y ha sido convenientemente restaurado a comienzos del siglo XXI, demoliendo el edificio decimonónico que lo ocultaba.


De la edificación árabe queda una torre, que hoy se encuentra dentro de un edificio moderno rodeado de jardines y ante ella hubo un pórtico, con zócalo de azulejos y un estanque, ya desaparecido. En obras de James Cavanagh Murphy aparecen ilustraciones del Palacio, en concreto del pórtico que antecedía al Salón Regio, que contaba con cinco arcos separados por columnas pareadas.

Su interior encierra una sala cuadrada de 7 metros de lado, cuyo arco de entrada tiene zócalo vidriado de alicatados, con la inscripción: "Dios es único" en caracteres cúficos enlazados con vastagos, versos del Corán en torno. 

A los lados de la habitación hay alcobas con adornos e inscripciones en sus arcos, paños de yesería en los muros, y veinte arquitos con celosías de yeso, sobre los cuales apoya una armadura apeinazada de maderas formando lazo, que es una maravilla de estructura bajo su apariencia decorativa.
 

En los frentes de la sala se abren tres balcones, el central con arco de colgadura, rodeando el aposento un zócalo de sencillos entrelazados.
 

La variadísima decoración de yeso es tallada y pintada en gama fría, lo que, unido a la ausencia en ella del lema nazari, sitúa este edificio en la primera mitad del s. XIII.


Al pasar la propiedad a manos privadas en la segunda mitad del siglo XIX, la qubba quedó rodeada por las nuevas edificaciones de una vivienda que provocaron la desaparición del pórtico, de la fuente y de la alberca. El antiguo jardín se enterró subiéndose su nivel y dando paso a otro nuevo.
Actualmente se mantiene el torreón o qubba, con sala de doble altura, similar al Salón de Embajadores de la Alhambra, con arco de entrada con impostas de mocárabes, sobre el que hay una ventana geminada. Tiene arcos laterales con balcones de madera, arcos de yesería al frente, con celosías y zócalo de azulejos vidriados, en colores verde y azul.

jueves, 21 de abril de 2011

Eurabia, una realidad imparable


Dejando a un lado algunos argumentos que expone este predicador, con los que evidentemente no estoy de acuerdo, si comparto en cambio el diagnóstico que hace de Europa en los próximos años y apoya claramente la opinión que he sostenido desde hace tiempo sobre que el factor demográfico va a ser determinante en la consecución de una Europa islámica y en que Ceuta y Melilla finalmente serán anexionadas por Marruecos sin disparar un solo tiro.

El concepto de Eurabia hace referencia a una Europa en la que la cultura dominante deje de ser la occidental y pase a ser la islámica consecuencia de una inmigración progresiva y de una natalidad superior a la de los europeos. Las bases de esta futura Europa islámica serían las siguientes:
  • Una política exterior europea conciliadora con los paises árabes y que estuviese enfrentada a Estados Unidos e Israel.
  • Apertura total a la inmigración procedente de los paises islámicos.
  • Ingreso de Turquía en la Unión Europea.
  • La total oposición a la mención de las raices cristianas de Europa en la futura Constitución Europea.
  • La concepción de Eurabia como un regimen autárquico, totalmente independiente economica y politicamente.
  • La defensa de la compatibidad entre Islam y democracia. 


Bajo estas premisas sería perfectamente posible una Eurabia, la cual junto a la liga árabe e Israel formarían una Panarabia que dominaría todo el occidente, superando incluso la gran época dorada de la conquista de Al-Andalus. Sin duda, este dominio árabe será imparable y la única duda será la capacidad de adaptación del Islam a los regimenes democráticos y estas revueltas que se están produciendo en diversos paises árabes será un buen ensayo para ver hasta que punto Islam y democracia son compatibles y cuales son las reformas que habría que hacer para que el encaje fuese efectivo.

lunes, 18 de abril de 2011

El "espacio Schengen" en peligro


Nos desayunamos esta mañana con la noticia de que Francia ha reabierto el tráfico ferroviario con Italia después de que estuviese varias horas cerrado por decisión de las autoridades galas.

Varias asociaciones italianas y francesas habían previsto embarcar junto a unos sesenta inmigrantes tunecinos a bordo de un tren que salía este mediodía de Ventimiglia, la última estación italiana antes de la frontera, con destino a Niza, en el sur de Francia, en defensa de la libertad de acceso al territorio europeo y para "recordar que ningún ser humano es ilegal". Pero la delegación del Gobierno de Alpes Maritimes anuló todas las salidas desde esta localidad.

El problema viene porque Italia ha concedido permisos de residencia temporales –de tres meses- a los tunecinos, para que puedan viajar a los países del área Schengen y visitar a "padres o amigos". Esta es una de las medidas adoptadas por Italia para hacer frente a la ola migratoria recibida desde el norte de África desde que se iniciaron las revueltas en la zona a principios de este año. Se calcula que alrededor de 25.000 personas, llegadas principalmente a la isla italiana de Lampedusa, han sido redistribuidas por toda Italia.

Roma, con toda la razón, se ha quejado de falta de solidaridad y de abandono por parte de la UE para gestionar esta crisis humanitaria y ha decidido conceder permisos temporales de residencia a aquellos inmigrantes tunecinos que llegaron antes del 5 de abril, mientras que los que llegaron después de esa fecha serán en su mayoría repatriados en base a un acuerdo firmado con las autoridades tunecinas.

La UE, y especialmente Francia y Alemania, han protestado por la concesión de permisos temporales de residencia, que permiten a los emigrantes acceder legalmente a sus países. París aseguró que no era suficiente con tener el permiso expedido por las autoridades italianas, sino que los inmigrantes debían cumplir con otros requisitos como tener un pasaporte, contar con recursos económicos propios y justificar el objetivo de su viaje, entre otros. El Gobierno francés advirtió de que "devolverían" a Italia a los inmigrantes que no cumpliesen con estas reglas.

Resulta más que curioso que Francia, que se ha erigido en la nación líder en apoyar a los insurgentes tunecinos y en dirigir las operaciones militares, se niegue ahora a acoger a parte de los inmigrantes que llegan desde allí, y que en la mayor parte son francófonos. Sarkozy, lamentablemente, se ha retratado en sus últimas dos decisiones claramente xenófobas: declarar la guerra al Islam con su ataque a la forma de vestir y con esta negativa a que ciudadanos con permiso de residencia puedan circular libremente por el área Schengen. Francia apoya a Túnez y a sus habitantes pero siempre que estén lejos de “mi casa”. ¡Que gran hipocresía! Pero está visto que nada mejor que declarar la guerra al inmigrante para ganar los votos de la ultraderecha. Ojala que esos votos no se le indigesten porque ahí tenemos el peligro de Finlandia y su giro a la extrema derecha. Deberíamos todos tomar nota…

sábado, 16 de abril de 2011

La Mezquita de Córdoba

 
 Artículo dedicado a Herakles.

Para mi, si hay un monumento que represente el esplendor de la civilización árabe en Al-Andalus, ese sin lugar a dudas es la Mezquita de Córdoba. No en vano su fotografía encabeza este mi humilde blog. Cuando me propuse escribir una entrada sobre la Mezquita, pensé en hacerla de la forma tradicional, recopilando una serie de datos históricos de forma cronológica y explicando sus características principales pero finalmente me decidí hacerla desde el sentimiento y la emoción que me embarga cada vez que la visito, que por cierto ya son muchas.

Córdoba es una ciudad que me encanta. Tal vez su único inconveniente es el intenso calor que se pasa allí, pero aparte de eso, es muy agradable pasear por una ciudad tan típica, tan andaluza y tan califal. Ese arte, esas casas encaladas, esas callejuelas empedradas entre tiendas de mantones y cuadros de azulejos la hacen respirar cierto aire a una gran época de esplendor en la cual Andalucía, Granada y Córdoba pasearon sus nombres desde nuestra tierra hasta Oriente. Aquella época en que Córdoba fue centro del mundo civilizado.


Llegar al Patio de los Naranjos en primavera es respirar el aroma a azahar y absorber sus perfumes  a sencillez, a libertad, a frescor. Y mientras te dejas envolver en ese maravilloso aroma, imaginas esa misma plaza como centro del mundo árabe hace cientos de años, con los sabios y filósofos que inundaron Córdoba, con el Tribunal de Justicia que se reunía en ese mismo patio, con las abluciones que se realizaban en su pila para purificar a los fieles antes de la oración (salah صلاة). A día de hoy, el Patio de los Naranjos, comenzado a construir en el año 784 bajo Abderraman I, es el jardín vivo más antiguo de toda Europa.

De sobrecogedora hay que calificar la primera impresión que tienes cuando entras a la Sala de las Columnas. Ochocientas columnas y arcos tiene la Mezquita de Córdoba. Describir la sensación que sientes cuando con la vista en alto te pierdes entre semejante laberinto de columnas es realmente difícil. Es el misticismo, la magia, la leyenda y la paz interior que te inundan los sentidos cuando, sin ser consciente, tus pies avanzan lentamente, muy despacio, como si el mundo se detuviera en ese mismo instante y tus ojos quisiesen captar y memorizar esas imágenes de la Mezquita que ya no te abandonaran nunca más. Detalles de riqueza, no solo económica, sino sobre todo espiritual. Y si por un momento te concentras, y te aíslas de tu alrededor, ignorando a los turistas que deambulan a tu lado, oirás tus propios pasos como si formaras parte de la historia de los Omeyas.


Abderraman I construyó las primeras ciento diez columnas en mármol y granito y los clásicos arcos rojos y blancos tan fotografiados, pero la construcción de todo el templo la finalizaron posteriormente Abderraman III y Al Hakam II. Fue este último quien otorgó a la Mezquita de Córdoba uno de sus elementos más valiosos: El Mihrab y la Kibla. Como curiosidad, hay que decir que el muro de la Kibla no fue correctamente orientado hacia La Meca sino 51 grados más al sur lo que la incapacita para poder orar.

Finalmente, el gran Almanzor le dobló el tamaño hasta ocupar casi 24.000 metros cuadrados, hasta que los reyes cristianos cometieron una de las mayores barbaridades que puedan haberse hecho en materia artística: la construcción de una catedral dentro del recinto de la Mezquita. Fue Carlos V el que se "cubrió de gloria" y lo ordenó en el año 1523 y casi 2 siglos tardaron en acabarla, fundiendo estilos góticos, barrocos, plateresco y renacentista en un infame atentado al arte dificilmente justificable desde cualquier punto de vista. Pese a este acto criminal, artisticamente hablando, la Mezquita sigue siendo uno de los monumentos más bellos de este país e invito a aquellos que no lo hayan visitado a que se acerquen a Córdoba y puedan apreciar por si mismos todas las sensaciones que provoca.

  

jueves, 14 de abril de 2011

Túnez apuesta por la paridad en las listas electorales


Que algo está cambiando en el mundo musulmán es más que evidente, pese a que algunos sigan empeñándose en afirmar lo contrario. Y es que, de histórica, hay que calificar la decisión de la Alta Instancia para la Realización de los Objetivos de la Revolución instituyendo la paridad en las listas electorales tunecinas, por primera vez en un país árabe.

No solo las listas de candidatos contarán con el mismo número de hombres y mujeres sino que serán además del tipo cremallera: En ellas se alternarán los aspirantes de ambos sexos. Si no cumplen estos requisitos serán invalidadas. La Asamblea Constituyente, que como su nombre indica se encargará de redactar una nueva Carta Magna, contará, por tanto, con un alto porcentaje de diputadas. Será elegida el próximo 24 de julio.

La imposición de la paridad en las listas fue decidida por cuasi unanimidad en un órgano que representa a todo el abanico político, desde los islamistas hasta los comunistas. Tras la adopción de la paridad de ambos sexos en las listas, los miembros de la Alta Instancia se pusieron en pie y aplaudieron a rabiar incluidos los islamistas de En Nahda, estos mismos islamistas que para algunos son demonios con cuernos y rabo.

Curiosamente, durante el debate solo una mujer, la economista Zuhur Kurda, del Congreso para la República, un partido recién creado, se mostró reservada sobre la paridad. Alegó que perjudicaba a las formaciones con pocas mujeres en sus filas y que acabarían llenando sus listas con candidatas florero. “Es una decisión histórica, sin precedentes, la que hemos tomado y espero que sirva de ejemplo a otros muchos”, declaró, orgulloso, a este periódico el magistrado Mokhtar Yahyaoui, sancionado por la dictadura de Ben Ali y ahora miembro de la Alta Instancia. “Las mujeres entrarán así en gran número en la Asamblea Constituyente, pero no serán la mitad de la cámara porque la mayoría de las cabezas de lista en las circunscripciones seguirán siendo hombres”, precisó Yahyaoui.

Si se exceptúa Líbano, Túnez es el país árabe en el que las mujeres gozan de la mejor situación jurídica desde que en 1957 se aprobó el llamado estatuto personal que prohíbe, por ejemplo, la poligamia y el repudio en el seno del matrimonio. La ley electoral de la dictadura ya reservaba a las mujeres el 25% de los puestos en las listas.

Sin lugar a dudas, estamos ante un paso importantísimo en la consecución de los derechos de la mujer en el mundo árabe y no dudo que este camino que se ha abierto será por el que deberán transitar las democracias florecientes del norte de África, si quieren realmente consolidar sus regímenes democráticos recién instaurados. La atribución de derechos a las mujeres es una senda imparable y el reto está en como la mayoría de países árabes se va a incorporar a esa vía de modernidad sin renunciar a sus tradiciones y al Islam como vertebrador de la sociedad.

martes, 12 de abril de 2011

La poesía arabigo-andaluza


Sin duda, hablar de poesía arábigo-andaluza es hablar del origen de la lírica románica. En descubrimiento, a finales de los años 40, de las jaryas –jarchas- encontradas en manuscritos semidestruidos en el Guenizá de la Sinagoga de Fostat, en El Cairo, dieron argumentos para apoyar esta tesis, relegando otras teorías que situaban su origen en la lírica provenzal.

Los árabes que llegaron a España trajeron consigo la poesía árabe tradicional oriental -la qasida-, cuyo origen se sitúa en el siglo IV. Esta poesía sufrió una transformación en Al-Andalus por dos motivos fundamentales: la existencia de una sociedad multirracial y bilingüe. Multirracial porque en Al-Andalus convivían tres culturas diferentes pero monoteístas, la musulmana –Alá-, la judía –Yahvé- y la cristiana –Dios-. Y bilingüe porque se hablaba el dialecto romance junto al árabe. Los tres libros sagrados de estas religiones –La Tanaj, El Corán y La Biblia- provocan a lo largo de los siglos de convivencia, con su distinta forma de ver la vida, que aparezca un nuevo tipo de poesía, distinta de la tradicional árabe: la muwaassahs, la jarchas y el zéjel.


Esta nueva poesia tiende hacia los versos cortos, en estrofas con ritmos cambiantes y en las que se incluyen refranes y expresiones populares en árabe vulgar. Así aparece la Moaxaja (muwaassahs) empleada en Al-Andalus durante los siglos XI, XII y XIII y cuya invención se le atribuye al poeta cordobés Muqadamm ben Mu'safà (Moccadan de Cabra). El final de este tipo de poemas estaba rematado por una coplilla romance: la jarcha.

La palabra Jarcha significa en árabe salida. La jarcha es la base sobre la que se construye la moaxaja. Las jarchas están constituidas por lamentos del amor femenino, casi siempre causados por la ausencia del amado y a veces vertidos en presencia de una confidente como la madre o las hermanas. El amor es el pretexto y el tema: no hay alusiones ajenas al sentimiento, expresado en forma directa, abierta, con profusión de interjecciones y preguntas que contribuyen a crear el clima apasionado.

En el caso del Zéjel, es parecida a la moaxaja pero mientras que esta está basada en la jarcha, el zejel carece de ella y  es el estribillo o markaz el que establece el ritmo del poema. Además el Zejel está escrito en lengua vulgar, apartandose del árabe clasico que se daba en la qasida. El hecho de que los árabes andaluces emplearan el Zejel desde el siglo X -alcanzando su máximo esplendor en el siglo XII con Ben Quzman- junto a la persistencia de su uso entre los árabes y en la Península, hasta los días de hoy -mientras que la lírica provenzal dejó de practicarse en el siglo XII-, hacen reafirmar el origen arábigo-andaluz de la lírica románica.

Aquí os dejo un poema de Abū Bakr Mamad Ibn Ahmad Ibn Ruhaim:


¿Man li-qalbī  bi-‘idrāki l-wisāli,
wa-hwa min auŷāli-hi fī ttişāli?
¡Aiyu qalbin bi-ŷawà l-hubbi dāli,
qaliqin, wa-mā bi-hi min waŷībi
mudībi
li-l-mašūqi l-ka’ībi!

Wa-lladī ‘ahwā-hu sālī l-fu’ādi:
laisa yadrī — bi-ladīdi r-ruqādi —
mā ‘uqāsī min alīmi s-suhādi.
¡Aiyu zabyin zāzirin ka-l-murībi,
rabībi,
wa-laisa bi-l-munībi!

Dime, ¿podrá conseguir lo que anhela
quien adolece de males sin tregua?
¡Ay, corazón que el amor atormenta!
Esta inquietud y dolor en que vive
derrite
de deseos al triste.

Sufro, de aquel a quien amo, el olvido,
porque no sabe, en su sueño tranquilo,
que nunca acaba el insomnio en que vvivo.
¿Quién a esos lánguidos ojos resiste,
si dicen
que del mal no desisten?


Vayse meu corachón de mib:
ya Rab, ¿si me tornarád?
¡Tan mal meu doler li-l-habib!
Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?

Mi corazón se me va de mí.
Oh Dios, ¿acaso se me tornará?
¡Tan fuerte mi dolor por el amado!
Enfermo está, ¿cuándo sanará?

sábado, 9 de abril de 2011

El Palacio de la Aljafería


La Aljafería (en árabe: قصر الجعفرية Qasr al-Ya`fariyya) es un palacio fortificado construido en Zaragoza en la segunda mitad del siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadir como residencia de los reyes hudíes de Saraqusta y uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura mudejar en Aragón.. Este palacio de recreo (llamado entonces «Qasr al-Surur» o Palacio de la Alegría), refleja el esplendor alcanzado por el reino taifa en el periodo de su máximo apogeo político y cultural.
Su importancia radica en que es el único testimonio conservado de un gran edificio de la arquitectura islámica hispana de la época de las Taifas. De modo que, si se conserva un magnífico ejemplo del Califato de Córdoba, su Mezquita (s. X), y otro del canto de cisne de la cultura islámica en Al-Ándalus, del s. XIV, La Alhambra de Granada, se debe incluir en la tríada de la arquitectura hispano-musulmana La Aljafería de Zaragoza (s. XI) como muestra de las realizaciones del arte taifa, época intermedia de reinos independientes anterior a la llegada de los almorávides.
El palacio islámico conserva parte de su primitivo recinto fortificado. Es de planta cuadrangular reforzado por torreones exteriores redondeados con excepción del mayor llamado del Trovador. Éste destaca en altura y es rectangular, de grandes dimensiones y se organiza en varias plantas. La zona inferior, datada en el siglo IX, es el resto más antiguo del conjunto arquitectónico.

El palacio taifal es de una delicada belleza con el esquema de un gran patio rectangular a cielo abierto, dos pórticos laterales con arquerías mixtilíneas y al fondo unas estancias tripartitas destinadas al uso ceremonial y privado. En el pórtico norte se encuentra un pequeño oratorio de planta octogonal con una fina y profusa decoración en yeso.
Tras la reconquista de la ciudad por Alfonso I el Batallador, el palacio pasó a ser residencia de los monarcas cristianos quienes llevaron a cabo numerosas obras de ampliación y acondicionamiento. De este periodo medieval (siglos XII-XIV) cabe citar la iglesia de San Martín, la alcoba de Santa Isabel, la arquería oeste del patio y, sobre todo, las salas mudéjares del palacio de Pedro IV.

En torno a 1492, y sobre la fábrica musulmana, fue erigido el palacio de los reyes Católicos. Este palacio consta de una solemne escalera, una galería y un conjunto de salas denominadas de los Pasos Perdidos con magnífica techumbre de madera gótico-mudéjar que tienen su culminación en el gran Salón del Trono con un soberbio artesonado.
A finales del siglo XVI Felipe II ordenó adaptar el castillo para las nuevas armas de artillería y su ingeniero Tiburcio Spanocchi añadió una barrera en talud con baluartes pentagonales en los ángulos y un amplio foso. Durante los siglos XVIII y XIX se produjeron en el edificio profundas intervenciones para su adecuación como acuartelamiento.

Debido a todos los avatares históricos, la Aljafería es uno de los edificios más complejos de Aragón en cuanto a su historia constructiva y supone además una de las mayores cimas del arte hispano-musulman, siendo sus aportaciones artísticas retomadas con posterioridad en los Reales Alcazares de Sevilla y en La Alhambra de Granada.
Desde 1947, y fundamentalmente en los últimos años, se está llevando a cabo un laborioso proceso de restauración para devolverle todo su esplendor. En la actualidad, y tras un esmerado proceso de restauración (1978-1998), parte de sus dependencias son sede de las Cortes de Aragón.

miércoles, 6 de abril de 2011

Sarkozy declara la guerra al Islam


Buena la ha liado nuestro amigo Sarkozy. Con la idea de contentar al electorado de ultraderecha, sus grandes rivales en las elecciones presidenciales, no se le ha ocurrido otra cosa que realizar una serie de propuestas, la mayoría extravagantes, algunas de las cuales se convertirán en leyes en breve tiempo y otras después de las elecciones de 2012. Entre ellas destacan la de prohibir el rezo en la calle, los menús especiales en los colegios por causas religiosas o el rechazo a un médico por su sexo o religión en un hospital o centro de salud. Los empresarios no podrán ceder a las exigencias de sus empleados en materia religiosa y los trabajadores que quieran que se respeten sus ayunos deberán prevenirlo en la entrevista de contratación. También se regulará, entre otras cosas, la financiación de los centros religiosos y hasta la forma de matar el ganado por el rito musulmán. El debate, como no podía ser menos, ha dividido no solo a toda la sociedad francesa sino también al propio partido de centroderecha de Nicolás Sarkozy.

La convención sobre la Laicidad, organizada por Jean Francoise Copé, el impulsor de la ley contra el burka, debía de proponer medidas para regular “algunos usos polémicos del Islam en Francia”. Entre ellos, cabe enumerar si se debe o no rezar en la calle, si las cuidadoras de guardería pueden llevar velo, si las madres tienen derecho a llevarlo cuando vayan a buscar a sus hijos al colegio o acompañen a los profesores en una excursión...


Es evidente que las críticas no iban a tardar mucho en llegar ya que estamos ante una clara estigmatización del Islam en su conjunto. Y se ha hecho con la única intención de atraerse el voto de parte de la extrema derecha de cara a las elecciones de 2012. La mayoría de estas prácticas son prácticas minoritarias que en ningún caso son una amenaza para nadie, así es raro ver gente rezando en la calle, a nadie molesta que las madres con velo vayan a recoger a sus hijas al colegio y es curioso que la primera que denunció el tema de los rezos en la calle fue la candidata de ultraderecha Marine Le Pen, calificándolos de auténtica “ocupación”.

Lo que está bastante claro es que esta convención es inoportuna, ineficaz y, lo que es más grave, contraproducente. Miembros del propio gobierno de Sarkozy, entre ellos el primer ministro Fillón, se han posicionado contra estas medidas y al final lo que se había propuesto como una estratagema para conseguir votos, le ha restado más popularidad todavía al presidente Sarkozy.

Lo que es un hecho es que los seis representantes de las principales iglesias en Francia (católica, musulmana, judía, protestante, budista y ortodoxa) están claramente en contra de este tipo de medidas que lo único que buscan es estigmatizar al Islam y poner en contra a la mayoría de la población. Sobre todo, cuando el tema de la laicidad es el que menos preocupa a los franceses, según una reciente encuesta, muy por detrás del paro, el nivel de vida o la subida de precios.

Pese a todo, el debate se cerró ayer para alivio de la parte más moderada de la derecha francesa. Hubo dos mesas redondas a las que acudieron expertos, políticos, periodista y religiosos, y que terminaron con la lectura de las recomendaciones. Solo espero que este tipo de medidas no provoquen nuevos disturbios callejeros como los que se produjeron hace unos años en barrios del extrarradio por parte de colectivos musulmanes. Algunos prenden la mecha y no se dan cuenta de las posibles consecuencias.

domingo, 3 de abril de 2011

La lapidación, deshonra del Islam


En el Corán no aparece la lapidación. Catorce siglos después de su revelación a Mahoma, sin embargo, una decena de países (Arabia Saudí, Irán, Afganistán...) aplica esta pena salvaje en nombre del islam a solteros que mantienen relaciones sexuales y a adúlteros. Sobre todo a mujeres. La legislación internacional rechaza este ensañamiento.

La lapidación es el más brutal de los castigos físicos aplicados –no sólo– en algunos países islámicos. Cortar la mano de quien comete un hurto, el pie de quien roba, asalta caminos o se rebela contra el poder establecido, y fustigar ante distintos delitos o pecados completan el cuadro de penas consideradas hoy en día degradantes para la persona en las convenciones internacionales.

"Si la lapidación no existe en el Corán, ¿de dónde se han sacado tantas precisiones sobre cómo debe ejecutarse?". El código penal iraní cita los pormenores de la aplicación de la pena: "Al hombre se le entierra en un hoyo hasta la cintura mientras la mujer es enterrada hasta los hombros (...). Las piedras no deben ser tan grandes como para que la persona se muera con pocos golpes ni tan pequeñas que no se las pueda considerar piedras". Si el condenado es capaz de escapar con vida no volverán a intentar matarlo (el hombre juega con ventaja por tener al aire desde la cintura hasta los hombros, y alguna vez ha ocurrido), mientras que si muere por otra causa (un infarto, por ejemplo) se lapidará el cadáver. La pena prevista en el libro sagrado de los musulmanes para el adulterio, por el contrario, es la de recibir 100 latigazos, tanto para hombres como para mujeres. El castigo sería la mitad si la mujer fuera una esclava. De ahí se infiere, según explica Dolors Bramon, doctora en Filología Semítica e Historia, en Ser mujer y musulmana (Bellaterra), que es imposible que la pena prevista sea la lapidación.

En la Arabia del siglo VII, cuando surgió el Islam, estos castigos apuntaban una mejora respecto a las condiciones existentes. La lapidación era de tradición judaica, como queda recogido en la Torá y en el Antiguo Testamento, si bien su práctica desapareció hace muchos siglos. En el cristianismo quedó abolida al perdonar Jesús a la mujer adúltera que le llevaron escribas y fariseos para que ordenara lapidarla: "Anda, y desde ahora no peques más".
Desde el siglo XIX, intelectuales musulmanes vienen insistiendo en que hay que quedarse con el espíritu de avance que supusieron ciertas normas en el momento en que fueron dictadas y olvidarse de la literalidad del texto.

Sin duda los musulmanes han ignorado el espíritu del Corán. Los que dominan el árabe reconocen que no hay un texto más bello escrito en esta lengua. De ahí a tomarlo todo al pie de la letra hay un trecho. Hay contradicciones en el propio texto coránico y es fácil encontrar u pasaje del Corán que dice una cosa y otro que diga lo contrario. Se están llevando al extremo el detalle sobre como hacer las cosas (La comida, la forma de vestir o de relacionarse con los demás), en lugar de centrarse en cuestiones teológicas, que son las realmente importantes.

Irán, uno de los países árabes que aplica la pena de lapidación con más frecuencia, ha firmado la Convención de los Derechos del Niño cuyo articulo 37 prohibe para ellos la pena capital y la cadena perpetua. Sin embargo, los jueces iraníes rechazan cualquier norma que contravenga la religión con lo que su aplicación es papel mojado en la práctica.

Hay que decir claramente que la lapidación no es una ley islámica sino una ley de los hombres y además absolutamente indigna para el ser humano. Los derechos humanos son universales y en ningún caso pueden estar sujetos a particularidades culturales que los desvirtúen. La mayoría de los derechos humanos son de sentido común y, por tanto, globales, como el derecho a la vida o a tener un juicio justo. También hay que tener en cuenta las particularidades de cada región, pero eso no debe convertirse en un pretexto para violar los derechos humanos.

En puridad, la lapidación aparece solo en los hadices, que son relatos sobre la vida del profeta Muhammad, por cierto nada fiables, pero no en el Corán. En teoría, para pronunciar una pena por adulterio, el Corán exige que 4 testigos masculinos vean "desaparecer el miembro del fornicador dentro del cuerpo de la fornicadora de la misma manera que el cálamo desaparece en el tintero del escriba o la cuerda desaparece en el pozo". Esta condición es casi imposible de cumplir por lo que hace pensar que es más una pena disuasoria que para cumplirla realmente.

Y es que como dice el evangelio: “ Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra”.

viernes, 1 de abril de 2011

Arabesco nº1 de Claude Debussy


Sin duda, Claude Debussy es uno de mis compositores favoritos y, en particular, cuando escucho el arabesco me transporto a un mundo de fantasia e imaginación. Para mi, no hay una musica más romántica que esta y no hay nada mejor para relajarse y evadirse que estas fascinantes notas de un compositor genial.
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